I.3 – Operativa a margen, conceptos básicos.

Comentábamos que hay dos tipos de operativa:

Al contado. Ponemos todo el dinero por delante. Tiene dos inconvenientes principalmente:

  • Que solo se puede hacer un tipo de operación: comprar. Y esperar.
  • Que al necestar todo el dinero se pierde un coste de oportunidad en no emplearlo en otras cosas.

Tiene una ventaja, aunque un tanto falaz:

  • Que lo máximo que puedes perder es todo el dinero que has puesto. Esto no es ningún consuelo para el que pierde, y desde luego tampoco es ninguna ventaja frente a la operativa a margen, ya que nosotros también podemos conseguir este mismo objetivo con productos derivados, si sabemos cómo hacerlo y usamos los productos y las herramientas adecuadas.

A margen. Tenemos que poner en cada operación una cantidad llamada “margen” (en otros sitios oiremos “garantías” o “colateral”) establecida por el mercado, nuestro broker o los dos a la vez. A reseñar como inconvenientes:

  • Si no se sabe usar con cuidado, puedes perder más dinero del que has puesto. Esto es lo mismo que decir que conducir un Ferrari es más peligroso que conducir un utilitario. La verdad que si el que conduce el Ferrari se llama Fernando Alonso por ejemplo, yo estaría más tranquilo que dentro de un utilitario conducido por muchos otros mortales. La idea es convertirse en el Fernando Alonso de los operadores (o al menos en alguien con un alto nivel de “conducción”). Además un Ferrari corre y mola mucho más que el utilitario, entre otros usos prácticos.
  • Es complejo de entender a veces, tiene muchos matices y detalles. Incluso los expertos nos llevamos de vez en cuando alguna “sorpresita” en forma de “broker fees” por vender a margen acciones americanas con baja disponibilidad o cosas por el estilo.

Ventajas:

  • Tienes una mayor gama de posibilidades de operativa, que son las que vamos a comentar en los próximos artículos. La combinación de todas ellas pueden proporcionar literalmente miles de posibles estrategias, frente a solo una del contado (comprar).
  • Tienes un mayor aprovechamiento del capital. Con menos dinero haces lo mismo. Y tienes el resto para hacer lo que quieras con él.

Bien, basta de generalidades y vamos al grano, empezando por lo más sencillo.

Compra a margen: consiste en comprar un activo (acciones, bonos, fondos…) invirtiendo una parte del valor total. El margen nos lo impone el broker según el activo que sea. Para ello tenemos que informarnos de sus condiciones.

Por ejemplo, vamos a comprar 1000 acciones de Santander a 11,6€ la acción. Al contado tendríamos que poner 11600 €. Sin embargo nuestro broker dice que nos pedirá solamente el 15% de garantías. Por tanto solo tendremos que poner 1740€. Esto lo hace para cubrir posibles pérdidas que tengamos si baja la acción.

El resto del dinero nos lo está financiando el broker. Por lo tanto nos cobrará un interés por esa financiación. Según cada broker, ese interés será normalmente del Euribor a 12 meses mas un diferencial, por ejemplo, +2%. Si el euribor está a 2,5%, entonces nos cobrará un 4,5% anual o TAE sobre 11600. Si mantenemos la posición un año entero, tendremos que pagar:

4,5% de 11600 = 522€, que probablemente repartirá diariamente, esto es, unos 1,45€ al día.

Hay que notar la primera cuestión: el riesgo que tenemos con esta posición es exactamente el mismo que comprando 1000 acciones al contado. Esto es, si la acción sube o baja, ganaremos o perderemos lo mismo con los dos tipos de operativa.

Ahora bien, con la operativa a margen, tenemos inicialmente 11600-1740=9860€ más en la cuenta para hacer otras cosas. Esto nos da un coste de oportunidad, esto es, la posibilidad de invertir y por tanto ganar más con ese dinero.

A cambio de ese coste, estamos pagando unos intereses. Por supuesto no es nada desdeñable, por eso el operador tiene que tener claro cuánto tiempo va a tener la posición abierta, para maximizar la oportunidad y minimizar los intereses que, día a día, van cayendo sobre nuestra cuenta.

La idea de comprar a margen por tanto es sencilla: estamos esperando un movimiento al alza del activo, a ser posible lo más pronunciado en un espacio de tiempo lo más corto posible.

Venta a margen: en este caso seremos nosotros quienes prestemos dinero al broker. La idea es que el broker tiene a su disposición, bien directamente o bien a través de intermediarios, una cantidad determinada de acciones o activos. Cuando nosotros queremos vender a margen, le pedimos prestadas las acciones al broker, y éste las vende en este momento en el mercado. Daos cuenta de que nosotros no tenemos las acciones, las tiene el broker, pero nos las presta para venderlas. El dinero producto de la venta, se lo queda él. Por lo tanto, estamos financiando al broker y tenemos derecho a cobrar un interés. Normalmente para activos de la zona euro, será el euribor menos un diferencial, por ejemplo el 2%.

El broker nos pedirá como garantías también el mismo 15% que en la compra a crédito, para cubrir posibles subidas (pérdidas para nosotros) de la acción.

Por tanto, siguendo el caso anterior, cobraremos 2,5%-2% = 0,5%. Es una porquería pero lógicamente el broker también quiere ganar dinero a nuestra costa. Además, es posible que tenga pocas acciones guardadas para venta a crédito, y tenga que conseguirlas pagando un dinero, que por supuesto nos repercutirá a nosotros, pudiendo comerse tranquilamente el raquítico 0,5% que nos iba a pagar. Pero imaginemos por ahora por simplificar que cobramos ese 0.5%.

Para 11600€ de 1000 acciones del Santander, eso serían 58€ anuales, o 0,16€ al día, una birria.

Bien, la idea de la operativa de venta a margen es que el activo experimente una caída en el precio. Aquí no importa tanto el tiempo porque no estamos pagando intereses. Si por ejemplo las acciones caen de 11,6€ a 11€, y decidimos deshacer la posición, recompraremos las acciones a 11€, y se las devolveremos al broker.
El resultado será 11600 – 11000 = 600€ que nos llevaremos a la talega.

Este tipo de operativa no se puede hacer al contado.

Estado de posición: esto es importante. Al poder no solo comprar, sino también vender activos aun sin tenerlos, en la operativa a margen no se dice “tengo tanto de esto”, sino que se usa una terminología distinta.

  • Estar largo o comprado: que hemos comprado un activo a margen. Se expresa con un número positivo, en el ejemplo, +1000 de Santander.
  • Estar corto o vendido: que hemos vendido un activo a margen. Se expresa con un número negativo, en el ejemplo, -1000 de Santander.
  • Tener una posición abierta: estar comprado o vendido.
  • Estar cerrado de una posición: tener el contador a 0. Por ejemplo, si estoy vendido de Santander (-1000) y quiero cerrar la posición, tendré que recomprar 1000 acciones de Santander y así -1000+1000 = 0. Estoy cerrado.

Marcar a mercado (mark to market o MtM): Es importante saber que en la operativa a margen, nuestro broker va a llevar la cuenta de todo lo que ganamos con nuestras posiciones abiertas.

En la operativa al contado al broker no le importa que vayas palmando 3000€ por ejemplo, porque como has puesto todo el dinero de entrada, ese dinero es tuyo, y tú verás cómo te las apañas.

Pero en la operativa a margen no pones todo el dinero por delante. Tú solo pones una parte, y el resto te lo están financiando (bien en dinero en la compra, o bien en acciones que tendrás que recomprar en la venta). Por lo tanto para el broker es esencial saber en todo momento, casi al segundo, cuánto ganas o pierdes con tus posiciones.

Si en algún momento perdemos más dinero que el que tenemos en la cuenta, el broker nos liquidará la posición o posiciones abiertas, hasta que volvamos a tener dinero disponible.

Un ejemplo. Tenemos en la cuenta 5000€.

Compramos 1000 Santanderes a crédito a 11,6€ y ponemos 1740€ de garantía.
Vendemos 800 BBVA a crédito a 12,68€ que suponen 10144€ y ponemos 1521,6€ de garantía.

Por tanto nuestro saldo en la cuenta a margen es ese día de:

5000€ iniciales – 1740€ garantías Santander – 1521,6€ garantías BBVA = 1738,4€ disponibles todavía para operar.

Ahora veremos qué pasa si al día siguiente Santander sube a 11,8€ y BBVA sube a 13€.

En ese caso el broker nos marcará la posición así:
SAN: 11,8€ ahora – 11,6€ que compramos = 0.2€ x 1000 acciones = +200€ de ganancia
BBVA: 12,68€ que vendimos – 13€ ahora = -0,32€ x 800 = -256€ de pérdida.

Por tanto vamos perdiendo por el momento 56€. Veamos nuestro saldo a día de hoy. Las garantías han cambiado un poco porque si recordais son el 15% del valor nominal de las acciones, por tanto:

Nuevas garantías SAN: 15% de 11,8€ x 1000 = 1770€
Nuevas garantías BBVA: 15% de 13€ x 800 = 1560€

Y nuestro saldo será:
5000€ – 1770€ gar. SAN – 1560€ gar. BBVA – 56€ de pérdida neta del día = 1614€ disponibles todavía para operar

Si os dais cuenta, habéis perdido ese día 56€, pero además el aumento de las garantías nos ha dejado todavía unos 68€ menos disponibles para operar.

Si sufrimos un revés importante, y por lo que sea el dinero disponible para operar se reduce a 0€, el broker nos liquidará posiciones (normalmente de manera indiscriminada sin avisar apenas) hasta que el saldo disponible vuelva a ser positivo. Un ejemplo. Imaginad que SAN se queda estancada a 11,8€ y BBVA pega un subidón a 15€

SAN: 11,8€ ahora – 11,6€ que compramos = 0.2€ x 1000 acciones = +200€ de ganancia
BBVA: 12,68€ que vendimos – 15€ ahora = -2,32€ x 800 = -1856€ de pérdida.

Tenemos una pérdida neta de 200 – 1856 = -1656€

Nuevas garantías SAN: 15% de 11,8€ x 1000 = 1770€
Nuevas garantías BBVA: 15% de 15€ x 800 = 1800€

Y nuestro saldo será:
5000€ – 1770€ gar. SAN – 1800€ gar. BBVA – 1656€ de pérdida neta = -226€

Bien, hemos entrado en saldo negativo. En cuanto eso pasa, el broker liquidará nuestras posiciones. Si es caritativo, empezará por liquidar la posición con más pérdidas, que es la de BBVA. Recomprará 800 BBVA a 15€ y nos materializaremos los 1856€ de pérdida que llevamos. En ese momento el broker comprobará la nueva posición:

5000€ – 1770€ gar SAN – 1656€ de pérdida neta = 1534€ disponibles para operar.

Ya no tenemos saldo disponible menor que cero, por lo que el broker parará de liquidar, y nos quedamos como estamos. Pero tened en cuenta que si hubiéramos seguido teniendo saldo negativo, nos habría seguido liquidando todo lo que pille por medio.

Esto es lo más esencial que necesitais conocer de la operativa a margen. Extraemos una conclusión: podemos comprar 1000 acciones poniendo solo una parte del dinero que necesitaríamos al contado. Pero nunca correremos más riesgo que comprando esas mismas 1000 acciones al contado. Son las mismas, y el riesgo es el mismo.

El problema es que hay insensatos que como ven que con menos dinero compran lo mismo, se les ocurre la brillante idea de comprar el doble de acciones.

En el ejemplo, compraré 2000 acciones de Santander a 11,6€, y me pedirán solo el 15% que es 3480€

Y dirán: “qué pringados son los del contado. Han tenido que poner 11600€ para comprar 1000 acciones y yo solo con 3480€ he comprado el doble”.

Sí, pero date cuenta de que si la acción baja, vas a palmar el doble de dinero, esto es,

“el riesgo no depende de si la operativa es a contado o a margen, sino de la posición neta que tengamos en el mercado.”

Una vez asimilados estos conceptos, en el próximo post pasaremos a hablar por fin de la chicha, de lo que nos interesa: qué son los futuros y las opciones, y cómo se opera con ellos dentro de una operativa a margen.

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