II.3.2.1. – El complejo de la soja: habas de soja.

Comenzamos con la materia prima de donde parte todo esto: las habas de soja.Son tal que así:




Y aquí a lo bestia para que esta noche soñéis con ellas:






Algunos ya habréis oido que la soja se cultiva en china desde tiempos inmemoriales. Al parecer las trajo a Europa el inefable Marco Polo, aunque solo a partir de comienzos del siglo XX comenzó a tenerse en cuenta para uso comercial, como fuente de harina de alto valor proteínico y aceite comestible.

De hecho el haba de soja como tal no tiene apenas uso, más que el de obtener por prensado el producto derivado de la harina de soja y el subproducto del aceite de soja.

En USA se comenzó el cultivo masivo en los años 30 después de un embargo de China, y fue estimulada aún más por las restricciones a otros cultivos que se impusieron tras la gran depresión y las restricciones al comercio durante la 2ª guerra mundial.

Después de la contienda, la gran expansión en la demanda de carnes contribuyó a aumentar la popularidad de la harina de soja como fuente de alto contenido en proteínas.

De los 50 a los 70 USA llegó a producir dos tercios de la producción mundial, pero pronto se unieron a la fiesta países sudamericanos como Brasil o Argentina, lo cual tuvo profundos efectos en el escenario mundial, ya que pronto el mercado se encontró con que se pasó a tener dos cosechas anuales en vez de una, al estar estos países en el hemisferio sur.

Para los consumidores finales tuvo sus ventajas, ya que la elevada competencia hizo que los precios bajaran.

Estas son las propiedades físicas del haba de soja, atentos porque aquí está el meollo de la cuestión:

Cada bushel de habas de soja son 60 libras, al contrario que el bushel de maíz que son 56 libras. Por tanto una tonelada métrica de habas son 36,74 bushels (en el maíz son 39,37). O lo que es lo mismo, el contrato estandar de futuros que son 5000 bushels representan 136,09 toneladas métricas.

Bien, 60 libras (bushel) de habas de soja producen 44 libras de harina de soja (con un 48% de contenido en proteínas) y 11 libras de aceite de soja. Las 5 libras restantes son desecho, principalmente cáscara y que seguramente tendrán algún uso marginal como fibra vegetal, posiblemente para parquets, abonos y también en tus cereales favoritos, por qué no.

CBOT creó los contratos de futuros de habas de soja en 1936 para la cosecha USA, aceite de soja en 1950 y harina de soja en 1951.

También añadió un contrato de habas de soja para la cosecha de Sudamérica en 2005, aunque nosotros siempre nos referiremos al contrato de la cosecha USA.

Como hemos visto en el resto de los granos, las diferencias entre los contratos de distintos meses se separarán en dos tipos, los contratos de la misma cosecha reflejarán cómo la oferta y la demanda oscila entre el precio completo de almacenaje o full carry y los contratos de cosechas diferentes reflejarán las espectativas de que existe un desequilibrio entre el producto de la vieja cosecha almacenado y la supuesta oferta que existirá con la nueva cosecha.

El haba de soja compite en terreno con la cosecha de maíz, pero también con la de algodón al extenderse el cinturón de siembra al sur del Mississippi. El grueso de la cosecha se planta desde finales de abril hasta primeros de junio, y se recoge desde finales de septiembre hasta comienzos de noviembre. El primer contrato de la nueva cosecha es por lo tanto el de noviembre.

El patrón de precios del contado es muy predecible, ya que los precios siempre caen al máximo en octubre cuando se está en plena cosecha y la oferta es máxima. Después de la cosecha los precios se recuperan un poco y los procesadores están prensando habas de soja a tope de capacidad hasta que a mediados de invierno llega la cosecha del hemisferio sur.

Cuando se acerca la época de la siembra los precios vuelven a aumentar hasta comienzos de septiembre que es cuando se acerca la nueva cosecha y volvemos a empezar.

Los contratos de futuros se adelantan a esta dinámica del contado reflejando en el precio cualquier espectativa en el momento en que se conozca la información. Así, si por ejemplo en Agosto se ve que la cosecha va adelante y que va a ser abundante, inmediatamente el contrato de noviembre comienza a caer en picado, adelantándose a lo que realmente pasará ese mes en el contado.

En los contratos de la misma cosecha, se mantiene la dinámica de los carrying costs por los cuales los contratos más lejanos están por encima de los cercanos, indicando los costes de almacenamiento. Sin embargo, estas estructuras de primas son menos fiables y consistentes que los que podemos encontrar en trigo o maíz, debido a que en el momento de mayor demanda, que es en invierno cuando los prensadores están moliendo al máximo, es cuando llega la cosecha del hemisferio sur, y por tanto no existe tanta presión para almacenar producto ya que llegado el caso se puede importar. Esto hace que los spreads de contratos de la misma cosecha sean poco fiables y bastante volátiles, y no recompense la relación riesgo-recompensa.

Sin embargo todo cambia entre los contratos de distinta cosecha. Las diferencias entre el contrato de Julio (vieja cosecha) y de Noviembre (nueva cosecha) pueden ser tan grandes debido a una alta demanda en el primero y una cosecha abundante en el segundo, que muchos años supera los $5000 por contrato, incluso en 1973 se produjo “la madre de todos los spreads” que llegó a los $25000 por contrato ($5 por bushel). Todo ello, poniendo solo $100 dólares de garantía, para que luego digan que multiplicar el dinero por 250 es arriesgado, aunque este fue un caso muy exceptional.

Principalmente nos quedamos con que en el periodo que va desde marzo hasta agosto, pueden existir tensiones por bajas existencias, elevando el precio de los contratos sobre todo en julio, mientras que progresivamente se va conociendo el potencial de la nueva cosecha, lo que a su vez deprime el precio de noviembre. Existen varias variantes de la jugada con contratos de mayo, marzo, agosto y septiembre, pero de momento lo dejamos aquí para simplificar.

Nombre: Futuro de habas de soja.
Símbolo: ZS
Subyacente: 5000 bushels de habas de soja. El bushel son 35.24 litros, una unidad de volumen de mercancías sólidas usada en países anglosajones. Para las habas de soja representan unos 27,22 kg.
Multiplicador: $50, esto es, el precio suele ser por cada 100 bushels. Por ej, hoy el vencimiento de julio de 2010 está a $988, por lo que el valor total de los 5000 bushels subyacentes es de $49400.
Precio: cotiza en cuartos de dólar.
Mercado: CBOT (Chicago Board of Trade)
Vencimientos: enero, marzo, mayo, julio, agosto, septiembre y noviembre, fin de negociación el día hábil anterior al día 15 del mes del vencimiento.
Comportamiento
: para los vencimientos de la misma cosecha, en contango por los “carrying costs”. Para los de distintas cosechas, normalmente más caro el contrato cercano (vieja cosecha) que el lejano (nueva cosecha).
Garantías: $3713 inicial, $2750 intradía

Lo siguiente será ver las características del principal producto del haba de soja, la harina de soja.

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