IV.3. Estrategias directas (outright) o tendenciales.

El 90% de los operadores funcionan comprando acciones al contado, esperando que lo que compran suba.
En mi opinión esto es autolimitarse de manera voluntaria, desdeñando las miles de oportunidades que nos da el usar otros productos o estrategias, y por tanto renunciando a obtener beneficios por otras vías.

La primera de ellas sería la de operar no solo comprando esperando subidas, sino también vendiendo esperando bajadas. Hoy en día esto es posible en casi todos los productos, aunque todavía quedan algunas raras excepciones de productos en los que no se puede.

La segunda vía de ampliar nuestros horizontes es la de operar con otros productos que no sean acciones. De esta variedad ya hemos hablado anteriormente.

La tercera vía consiste en operar no solo al contado, sino en una cuenta a margen. De este modo no tenemos que poner todo el dinero por delante, sino solamente una parte, llamada garantías o margen. De este modo podemos obtener un retorno de la inversión o ROE superior al obtenido operando al contado. Este factor se llama apalancamiento. También lo hemos comentado en puntos anteriores.

Las estrategias tendenciales puras en general consisten en obtener beneficios esperando un movimiento en una u otra dirección del producto.

Para hacerlo podemos:
Comprar: con la esperanza de que suba. La ganancia puede ser ilimitada y la pérdida, limitada a que el precio llegue a 0, si es que eso es posible. Por ejemplo, en materias primas o índices eso nunca va a pasar.
Vender: con la esperanza de que baje. La ganancia está limitada a que el producto llegue a 0 si eso es posible, y la pérdida ilimitada si el precio sube hasta los cielos.
A través de opciones: comprando CALL si esperamos subidas o PUT si esperamos bajadas. La ganancia es ilimitada para los CALL y limitada para las PUT si el precio llega a 0. La pérdida es limitada en ambos casos, por el total de la prima desembolsada por la compra de la opción. También como vimos en el apartado de opciones, influye el factor tiempo, ya que las opciones son productos con un vencimiento, esto es, con una vida limitada.

También existen estrategias tendenciales que llamaremos moderadas, que consisten en apostar por una tendencia, pero que están limitadas en el beneficio máximo en un tope, tope que lógicamente creemos que no se superará. A cambio de esta limitación tendremos la ventaja de pagar menos dinero por entrar en la operación. Estas las veremos en el próximo apartado.

Las estrategias tendenciales puras son las más trilladas de todas, porque a todo el mundo le gusta pensar en dar el pelotazo más grande posible, y ésta es la única manera de hacerlo.

Sin embargo a cambio de esta ventaja hipotética, tenemos la desventaja de depender de que se produzcan eventos improbables, más improbables cuanto mayor sea el beneficio potencial.

En el caso de las compras o ventas directas, también tenemos la posibilidad de que el producto se mueva justo en la dirección opuesta a la que pensábamos, con lo cual incurriremos en fuertes pérdidas.

Una estrategia tendencial basada en señales de entrada y salida, y en muchas operaciones prolongadas en un largo periodo de tiempo, tiene que cumplir necesarialmente con estas características:

Todas las reglas y filtros han de ser lo más objetivos posibles, y las señales han de ser binarias, esto es, que nos digan SI y NO. No valen las que responden “tal vez”.
Tenemos que maximizar las probabilidades de acierto.
Tenemos que estudiar y garantizar que se pueden limitar las pérdidas y al mismo tiempo, se puedan maximizar las ganancias en el caso de acertar.
La combinación de probabilidades y relación pérdidas/ganancias ha de ser tal que la estrategia nos de beneficios netos, a lo largo de una serie lo suficientemente larga de operaciones.

Algunas estrategias tendenciales servirán para casi todos los productos, y otras servirán solo para algunos productos muy específicos. Tenemos que tener claro:

En qué productos funciona mejor la estrategia.
En qué fases del mercado funciona mejor la estrategia.
Cuándo deja de funcionar totalmente la estrategia.
Qué otras ventajas o desventajas colaterales tiene nuestra estrategia tendencial, aparte de las intrínsecas debidas a si el producto sube o baja.

Este último apartado es más importante de lo que parece, porque en las estrategias podemos acertar en la dirección de la tendencia y sin embargo acabar perdiendo dinero. ¿Cómo puede ser?

Ejemplo 1: si compramos Yenes (JPY), divisa cuyo interés está paga 0.5%, y vendemos dólares australianos (AUD) cuyo interés cobra al 5.5%, y acertamos y el yen sube un 5% en un año ¿ganamos o perdemos?.

La respuesta es que nos quedaremos como estábamos, porque el 5% que hemos ganado acertando la tendencia se lo ha comido el diferencial de intereses

5.5% del AUD – 0.5% del JPY = 5% anual TAE que nos cobran – 5% de ganancia por la subida = 0%

Y si contamos las comisiones salimos perdiendo.

Ejemplo 2: compramos un CALL de una acción con una prima del 10%. Al final la acción acaba subiendo al vencimiento de la CALL un 10%. Pero ese beneficio se lo ha comido el mismo 10% que pagamos por la CALL, así que resultado neto = 0% de nuevo. Contando las comisiones, perdemos.

Ejemplo 3: esperando que el Gas Natural suba a $5.5, compramos un futuro del vencimiento más cercano a $5. Sin embargo el vencimiento llega y el precio sigue a $5. Como todavía esperamos esa subida, pasamos a comprar el futuro del siguiente vencimiento pero nos encontramos con que el Gas Natural, al presentar un fuerte contango en los sucesivos vencimientos, presenta en el siguiente vencimiento un precio de $5.5. Que es justo el objetivo de subida que nos habíamos planteado. Así que al final hemos corrido un riesgo relativamente grande, para quedarnos como estábamos. De hecho quedarnos como estábamos operando en el Gas Natural es una hazaña mayor de lo que parece.

Ejemplo 4: hacemos una serie de operaciones de compra y venta de futuros, pongamos 10 compraventas al día. Al final del mes (200 operaciones) vemos que hemos ganado $800. Pero miramos la cuenta de comisiones del broker y vemos para nuestro desmayo que la comisión por operación completa (roundturn) de compra y venta es de $4. Que multiplicados por 200 operaciones salen $800. Total: lo comido por lo servido, nuestra cuenta está igual que al principio, y por el camino hemos tenido que asumir unos cuantos riesgos. Para eso hubiera sido mejor meter el dinero debajo del colchón, hubiéramos ganado lo mismo y sin ningún esfuerzo ni estrés por nuestra parte.

Por lo tanto también hay que prestar atención a los pequeños detalles, ya que en la operativa en bolsa, la diferencia entre ganar y perder estrepitosamente está en el 99% de las ocasiones en esos pequeños detalles precisamente.

Como hemos comentado, el mundo de las estrategias tendenciales es el más trillado, así que presentaremos en cada apartado una serie de generalidades que se adaptan mejor a cada tipo de producto.

La idea no es que os dé un sistema en particular, ya que no sabríais qué hacer con él, sino daros los ladrillos para que sepáis entender, construir, adaptar o al menos esbozar vuestras propias estrategias y saber si váis por buen camino o no.

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