V.5. El Miedo.

Temor: todos lo tienen, usted sólo debe controlarlo.
John Hayden
En el momento de la decisión es cuando se forja su destino

Anthony Robbins

Este es uno de mis temas favoritos. El Miedo es una creencia incapacitante, una emoción negativa.

Todos los operadores quieren deshacerse de las emociones negativas, anularlas y eliminarlas de su mente.

Sin embargo el Miedo no puede ser eliminado. El Miedo es un mecanismo ancestral de los animales, que permite a nuestro organismo prepararse para una amenaza o peligro.

Al sentir miedo, nuestro cuerpo comienza a segregar adrenalina para acondicionar nuestro corazón y nuestros músculos y prepararnos para una reacción rápida, incluso violenta, que nos pueda alejar de dicha amenaza.

Obviamente, un mecanismo que ha sido preparado por la naturaleza para prevenirnos contra los riesgos de vida o muerte, no tiene casi ningún sentido en la vida moderna en la que nos vemos inmersos hoy en día.

Salvo situaciones excepcionales y salvo que lo vaya buscando a través de actividades de riesgo (pues éstas no son otra cosa que excusas para generar adrenalina, que como se sabe, es una sustancia natural endógena pero de alto poder adictivo), el ser humano urbanita apenas puede encontrarse a lo largo de su plácida vida con cuatro o cinco situaciones que realmente requieran del uso de los mecanismos animales estándar de protección de la vida y de supervivencia.

De hecho, la adicción a la adrenalina es la causante de las conductas ludópatas, tanto en el juego en general como en los “bolsamaniácos” en general. Algunos ludópatas de la bolsa no parecen estar ahí para ganar dinero. Parece que están ahí solamente para obtener su ración diaria de adrenalina.

La droga invade su sangre y no pueden dejar de operar caóticamente aunque poco a poco su cuenta va menguando. No es muy distinto del adicto a las tragaperras: sabe que a la larga va a perder, pero necesita su dosis de adrenalina.

El operador profesional ha de cortar todo esto de raíz.

En este contexto ¿qué es el miedo para los operadores de bolsa?

El más lógico: miedo a perder todo su dinero, probablemente conseguido a través de ahorros y esfuerzos.
Miedo a quedar en ridículo frente a los demás: todos los operadores le contarán cómo ganaron dinero con tal o cual operación. Pocos, solamente los más expertos, le dirán también que perdieron una morterada con Terra o con cualquier otro error garrafal.
Miedo a no saber predecir los movimientos del mercado, a no ser capaz de operar profesionalmente. Esta modalidad se da en los operadores avanzados que se van acercando un poco más al nivel profesional.

Por tanto estamos hablando de un miedo principalmente social. Si estamos empleando en nuestra operativa solamente el dinero que no necesitamos para sobrevivir, la pérdida de nuestro capital no tendría incidencia sobre nuestra supervivencia más inmediata.

Y sin embargo muchos operadores profesionales realmente operan con todo el dinero que tienen para vivir, de hecho viven de los réditos que sacan de ese capital, esto es, su supervivencia está teóricamente amenazada al operar.

¿Cómo consiguen esos operadores profesionales seguir adelante? Muy sencillo: no eliminan el miedo, porque no se puede. Es consustancial al ser humano como animal. Lo que hacen es controlarlo gracias a los demás valores y creencias positivas del operador.

Lo primero que tiene que aprender el operador novato para controlar el miedo, son los efectos más inmediatos que tiene sobre la operativa.

El miedo es un distorsionador subjetivo de la realidad. Imaginemos dos operadores iguales. Uno de ellos se ha llevado un palo grande hace unos meses. El otro no.

Ahora los dos se enfrentan a la misma operación, cada uno en su casa. Ven una señal a la vez, y piensan ¿cómpro acciones de X?

El primer operador se acordará del palo que le dieron la otra vez y será prudente. Pensará que lo mismo le puede pasar ahora y se lo pensará dos veces antes de entrar, aunque la señal técnica que le da el gráfico no da lugar a equívocos. El miedo distorsiona esa señal y le impide operar.

El segundo operador estará tan feliz, porque no tiene miedo al no haber sufrido una experiencia negativa en el pasado. Cree por tanto que por suerte o por haber empezado a operar en un momento determinado del ciclo bursátil, que esto de la bolsa es muy sencillo, y que todo está bajo control. Verá la señal y comprará sin ningún problema.

Los dos operadores novatos han reaccionado de manera distinta a la misma señal. Ambos tienen las mismas creencias y capacidades (pocas y básicas, porque son novatos, pero las tienen). Pero el miedo les ha hecho tomar caminos distintos.

Ahora veamos cómo haría un operador profesional. Ha sufrido palos innumerables en el pasado, con lo que estaría en una situación psicológica similar a la del primero operador novato, incluso peor. Por supuesto, ha visto la misma señal, incluso más claramente, que los operadores novatos. Su sistema y sus creencias le dicen que tiene que comprar acciones de X. Por un momento recuerda el palo que se llevó hace tiempo con una operación similar.

Sin embargo, en él esa sensación pasa de largo. Su fe en el sistema, su confianza en que su operativa a largo funciona, y su disciplina, le dicen que tiene que comprar las acciones de X, porque es así. Apenas siente una leve perturbación, pero el miedo no le ha impedido hacer lo que había que hacer. Ve las cosas como son, sin que el miedo le condicione en absoluto.

Alguien dirá: bueno, entonces el segundo novato también ha hecho bien, ha comprado acciones de X. Sí, pero a él el miedo no le ha afectado por ignorancia de él. La diferencia es que el profesional no ignora el miedo, lo siente, pero lo gestiona y lo supera sin problemas.

¿Qué tiene que hacer el novato para alcanzar ese nivel de control sobre el miedo?

Lo primero de todo es comprender el miedo.

¿Qué es? ¿Cuando lo siente? ¿Necesita sentir temor, necesita ese chute de adrenalina, o realmente lo que quiere es ganar dinero?

El miedo son datos falsos que a su mente le parecen reales. Es un sentimiento emocional atávico que nuestro cerebro emite para advertirnos de que estamos bajo una “amenaza”, que un peligro se cierne sobre nuestras creencias y sobre nuestro bolsillo.

En ese momento el cerebro tira de los recuerdos o de las referencias pasadas almacenadas, para intentar comprender mejor la situación actual a través de una vivencia similar ocurrida en el pasado.

Lo más probable es que esas vivencias estén impregnadas de subjetividad y de falsas conclusiones.

Todo esto nos va a condicionar fatalmente a la hora de evaluar una nueva operación, dándonos un prisma distorsionado que nos hará ver la operación como algo distinto a lo que es en realidad.

Solamente el valor de la disciplina nos puede hacer olvidar ese prisma y hacernos ver las cosas sin cristal alguno de por medio.

El segundo paso consiste en controlar y eliminar el miedo.

Para ello lo primero es aceptar la responsabilidad que tenemos sobre nuestras creencias, valores y las acciones propias.

Lo siguiente es aceptar que el riesgo es consustancial a los mercados financieros. De hecho el riesgo es consustancial al hecho de estar vivo todos los días.

Cualquier acción que hagamos en la vida (en el trabajo, en las relaciones sentimentales o de amistad…) está sujeta a un riesgo. Sabemos que para conseguir una recompensa, es necesario correr un determinado riesgo. En la operativa en bolsa no es distinto, es más, es un lugar donde esta ley universal se ve en estado más puro.

Una vez que hemos hecho esta aceptación del riesgo como algo cotidiano, podemos pasar a la siguiente fase: tenemos que potenciar las virtudes y creencias que controlan el miedo, y reducir y eliminar las que lo fomentan.

Un buen método para comenzar a aplicar todas estas enseñanzas para los novatos consiste en hacerse preguntas encadenadas y responderlas sinceramente. Nos pueden decir mucho sobre las percepciones y la visión que tenemos sobre el miedo, y como nos afecta a cada uno en nuestro caso.

Aquí os dejo unas cuantas para que las practiquéis:

¿Qué creencias y valores pueden reducir el miedo que experimentas?
¿En qué situaciones experimentas miedo al operar en el mercado?
¿Qué piensas en esas situaciones?
¿En qué creencias se basan esos pensamientos?
¿Son esas creencias exactas?
¿Si tuvieras que cambiar una creencia para aumentar tu capacidad, cuál sería?

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